Con misas en la Catedral Metropolitana y vigilias en los barrios populares, la Iglesia argentina encabeza los tributos al «Papa del fin del mundo». Se espera una movilización masiva en Plaza de Mayo.
A un año de la partida de Jorge Bergoglio, la Ciudad de Buenos Aires se convierte en el epicentro de los homenajes mundiales. La Conferencia Episcopal Argentina organizó una serie de celebraciones que buscan honrar el legado de humildad y cercanía que marcó su pontificado. El acto central tendrá lugar en la tarde de hoy, con una misa presidida por el Arzobispo de Buenos Aires, donde se destacará su labor por la paz y los sectores más vulnerables.
Los homenajes no se limitan al templo mayor: las parroquias de todo el país han organizado jornadas de oración y caridad, siguiendo la premisa de «hacer lío» que el propio Francisco popularizó entre los jóvenes. La jornada cerrará con una procesión de antorchas, uniendo la histórica Plaza de Mayo con los barrios donde el entonces cardenal Bergoglio solía caminar.


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