Julián Álvarez presentó como una solución a la inseguridad un cuerpo de 100 agentes que no tendrán armas ni atribuciones policiales. Sus tareas se limitarán a caminar por las calles, ordenar espacios públicos y vigilar zonas comerciales.
El gobierno municipal de Julián Álvarez consiguió aprobar la creación del Cuerpo de Policía de Prevención Municipal de Lanús, una iniciativa presentada como respuesta a la preocupación de los vecinos por la inseguridad. Sin embargo, las características del nuevo organismo despertaron cuestionamientos sobre su capacidad real para enfrentar el delito.
La propuesta fue sancionada por el Honorable Concejo Deliberante con 15 votos a favor y 8 en contra, en una sesión que dejó en evidencia las diferencias sobre el alcance de la medida.
El principal punto de controversia es que, pese a su denominación, el nuevo cuerpo no tendrá estado policial, sus integrantes no estarán armados y funcionará como una estructura de carácter civil.
Una policía municipal sin atribuciones policiales
Según el proyecto aprobado, el organismo comenzará con un plantel de 100 agentes destinados principalmente a tareas de prevención y vigilancia en espacios públicos.
Entre sus funciones estarán los patrullajes disuasivos a pie, el ordenamiento urbano y la presencia preventiva en centros comerciales y corredores escolares.
Estas actividades se asemejan a las que habitualmente desempeñan las guardias urbanas municipales, aunque en este caso el organismo llevará el nombre de Policía de Prevención Municipal.
Desde el Ejecutivo local sostienen que la iniciativa permitirá ampliar la presencia territorial y mejorar la coordinación con el Centro de Monitoreo de Lanús y las fuerzas de seguridad provinciales.
Sin embargo, los agentes no contarán con las facultades ni el equipamiento de los efectivos de la Policía bonaerense, por lo que su intervención ante delitos estará limitada a las funciones preventivas previstas para el nuevo cuerpo.
Las dudas sobre la capacidad de respuesta frente al delito
Uno de los principales interrogantes que plantea la iniciativa es cómo actuarán los agentes municipales ante situaciones de inseguridad que involucren delincuentes armados o hechos de violencia.
Al tratarse de personal civil sin armamento ni atribuciones policiales, su capacidad de intervención será diferente de la que tienen las fuerzas de seguridad tradicionales.
Esta situación genera dudas sobre el nivel de protección que podrán ofrecer a los vecinos y sobre los riesgos a los que podrían quedar expuestos los propios agentes durante sus recorridas.
La denominación elegida también abre un debate sobre las expectativas que puede generar entre la población, ya que el nombre de policía municipal podría sugerir funciones que el nuevo organismo no estará habilitado para cumplir.
El desafío de mejorar la seguridad en Lanús
La creación del nuevo cuerpo municipal se produce en un contexto en el que la inseguridad continúa siendo una preocupación para los vecinos de Lanús.
Mientras la gestión de Julián Álvarez apuesta a incrementar la presencia preventiva en las calles, persisten interrogantes sobre el impacto que podrá tener una estructura integrada por agentes civiles sin armamento.
La prevención municipal puede contribuir a detectar situaciones sospechosas y alertar a las fuerzas competentes, pero no reemplaza la intervención de una policía con atribuciones legales para actuar frente al delito.
Con la ordenanza aprobada, el municipio deberá avanzar en la implementación del nuevo organismo. Su funcionamiento permitirá evaluar si la incorporación de los 100 agentes representa una mejora concreta en la prevención o si sus limitaciones reducen el alcance de la medida.


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